Porno y Poesía (XIV): Cuando yo vaciaba el lleno

Cuando yo vaciaba el lleno podía beberme dos litros de vino tinto, insultar a mis musas y dormir en un banco. Despertarme bien defendido al toque de porra en la espalda, disculparme con cortesía y comprar dos litros más de vino. Bebérmelos, gruñir y encontrar a una musa nueva.
Hasta que me vacié, que fue cuando dejé de ser lo más importante en pantalla.
Me follo a una chica que hoy se presenta en el trabajo con pendientes nuevos. Pregunto con inocencia, especulo, saco a Sherlock. Parecen el regalo de un hombre. De un hombre que te tiene en buena estima. De uno que folla contigo…
A la mierda los rodeos.
Pues qué equivocado que estás
Me suena a respuesta incompleta. No acabo de acostumbrarme a ello, y eso que ya es acuerdo y asueto.
Hoy no quiere follar conmigo. Me emociono y le sonrío al borracho de la izquierda, porque yo tampoco. El de la derecha quiere follársela porque no tiene soriasis y se siente aceptado. Mola que todo cuadre. Me emociono y sonrío porque estoy contando un chiste con las cejas:
“Sus pendientes eran tan feos que le puse un candado a la almeja”
Es tan sucia que me saca al salvaje, a ése que nunca he sido. Sucia de bragas y de alma. Ya no lo aguanto más. Ahora termino las borracheras pensando en la otra. Que si ha dormido bien, que no se deje las llaves en el otro bolso, que me come mal y la veo muy delgada. Bueno, al menos ya es una emoción. Yo es que ya no puedo, no las encuentro. Ni recuerdo antiguas ni fabrico nuevas.
Molaba vaciar el lleno, y no lo contrario. Nos hemos hecho estadística, curva que asciende, conoce pico y se estrella en picado. El mapa de un test psicológico. Sí, los muy cerdos los diseñan así. El abanico de respuestas está calculado, ninguna opción te dejará salir de la jaula. Siempre tienes sitio y nombre, se las saben todas. De estudiar la disciplina me quedó ese mal hábito de categorizarlo todo, de no dejar respirar al porqué y el cómo de cada quién.
Acabo con que antes sólo eran besitos y abrazos, mientras que ahora quiero estrecharla entre mis extremidades, follármela clavándole las pupilas.
-Mario Vírico te va a sacar a hostias de la cama
-Que venga, que le cortaré la picha ésa que no usa
-Touché







Felicidades. Un texto brillante.