Mario Vírico

La nomenclatura apropiada

Publicado en 24fps por Mario Vírico en Octubre 11, 2008

Cierra la puta boca. ¿Sabes lo que ocurre cuando le das por el culo a un desconocido? Dirán lo que quieran sobre los principios del nacionalsocialismo, pero al menos es una doctrina. Pues claro que eran nazis, amenazaban con la castración. Esa puta zorra, le debe dinero a media ciudad y van y se mean en tu puta alfombra. ¿Me equivoco?

Transcripción imprecisa de un guión tan maravilloso que no conoce traducción capaz de ensombrecer su inteligentísima comicidad, una que gira en torno a la idiotez, la ignorancia y la presunción de seso. Han pasado diez años desde ese carrusel de líneas maestras que es ‘The Big Lebowki’ y ahora llega ‘Burn After Reading’, que se promete a priori un retorno a esas mismas latitudes. Cuando uno lee a Noel recreando cualquiera de los grandísimos momentos de Sobchak, Quintana, The Dude… es entonces cuando queda probado el poder de una obra. No diré maestra porque, ¿qué significa maestra? Pero es la obra de un momento y un lugar. Cuando uno ve a un amigo mandar a alguien a la mierda con la cancioncita de los compañeros muertos con la cara en el barro, esos que hicieron posible disfrutar de una cerveza en ese local familiar… en ese momento uno se confirma nuevamente ese rumor oscilante: el Cine importa, es parte de nuestras vidas.

Sorprende cómo los hermanos Coen han conseguido retratar con tanta fidelidad lo peor de cada criatura a través de tan diversos géneros, prolongando la sanísima transgresión judía de Groucho, Lenny Bruce o Adam Sandler. Que el reino caiga no implica que los bufones caigan con él, parece demostrar esta corriente. Sátiras justificadas que no necesitan de justificaciones, paradoja tan barata como indiscutible. Podría hablarles, especialmente ahora que ‘Tropic Thunder’ ha familiarizado lo SNL con sus escépticos, de la riqueza de ‘The Cable Guy’ o la pasión de Judd Apatow por bañarlo todo de cocaína con sabor azucarado; el gran chiste de ese ‘Starsky & Hutch’ que pide comprensión a gritos. No es el momento, ahora toca celebrar diez años de un film que ya es institución.

Recuerdo mi primer encuentro con ‘The Big Lebowski’, impaciente por demostrarle a un amigo reticente que John Goodman se adueñaría de la función. Retumba todavía en mi carne aquel ritmo, esa cosa tan bella y tan Coen: narración y montaje cogiditos de la mano. Recuerdo a Jeff Bridges harto de recordarnos el monstruo interpretativo que es, a Philip Seymour Hoffman avisando de cómo las gastaría, las tetas de Tara Reid, el acordado tono borderline de Buscemi, los tacos y los chascos. Recuerdo esa sensación de estar ante algo que, me repetía para mis adentros, crecería con posteriores visionados. Láminas y láminas de referencias y guiños, obviedades y bofetadas. Entonces pensaba en ‘Mallrats’ y me venía a la cabeza un género improbable: Comedia Sinfónica.

Me rindo, soy incapaz de dar con la nomenclatura apropiada. Pero les regalo una pista: si quieren descubrir a un profano disfrazado de lebowskiano, pregúntenle cuál es su momento preferido. Si menciona a Jesús Quintana ya saben, tienen ante ustedes a un farsante. ¿Quieren más pistas? Mañana les digo algo; tengo a los chicos del laboratorio trabajando en ello. Pero olvídense de las cintas de la Creedence, eso también se lo digo.

4 comentarios

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  1. aleX said, on Octubre 12, 2008 at 00:03

    Grandísima película, me encanta, mi momento preferido no sabría decirlo, o el de la bolera al song de Dylan o el final, no hay momento preferido, toda ella me es recordada con todos sus planos, después de “Miller´s Crossing” es mi favorita de los hermanos Coen.

  2. Milgrom said, on Octubre 13, 2008 at 18:07

    Hostienme si quieren, pero nunca acabé de caer en las redes de Lebowski.

  3. Guest Starring said, on Octubre 14, 2008 at 22:34

    Apúntenme en la lista de hostiables.
    De todos modos es más un no apetecer que un no querer.

    Eso, y que tengo una charla pendiente con los Cohen (en plan madre enfadada con el rodillo en la mano y la bata puesta) después de su país antiviejaldres, lo siento, pero Fargo sin nieve y con desierto no me ha convencido (admito que no me pilló en un buen día, pero a eso no hay nada que hacerle).

    De todos modos las veré todas, como un niño bueno.

    Saludo

  4. tricobezoar said, on Octubre 15, 2008 at 05:45

    No podría elegir un momento sin cambiarlo al día siguiente, pero una de mis frases favoritas y recurrentes en estados etílicos es: “Mr. Treehorn treats objects like women, man”.

    (Ve como esto empieza a llenarse de nuevo, hombre de poca fe? Váyase acostumbrando)


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